Un reciente estudio sobre pobreza infantil de la CEPAL y UNICEF, revela que cerca del 63% de niños y niñas sufren algún tipo de pobreza, situación que es más acuciante en la niñez indígena, con un 88% (CEPAL y UNICEF, 2012). UNICEF/Nicaragua-2012/M. Dormino

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, desde hace más de 60 años tiene el mandato de la Asamblea General de las Naciones Unidas de promover y asegurar el ejercicio de los derechos de la niñez y la adolescencia en todo el mundo. Desde 1979 UNICEF trabaja en Nicaragua con el Estado, organizaciones sociales y comunitarias para que cada niña, niño y adolescente cuenten con las condiciones necesarias para su pleno desarrollo. Sin embargo, es partir de 1991 que UNICEF se instaló en Nicaragua con todas sus capacidades como oficina de país.

Nos guiamos por lo dispuesto en la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), ratificada por Nicaragua en el año de 1990. Nos esforzamos por conseguir que esos derechos se conviertan en principios éticos perdurables y normas internacionales de conducta hacia todas las niñas, niños y adolescentes.

Estamos convencidos de que la supervivencia, la protección y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes son imperativos de desarrollo universal y forman parte integrante del progreso de la humanidad.

Movilizamos la voluntad política y los recursos necesarios para ayudar a los países, en particular a los países en desarrollo, a formular políticas universales y a crear servicios de calidad que protejan, promuevan y garanticen los derechos humanos de la niñez y la adolescencia.

Nos empeñamos en garantizar que se dé protección especial a las niñas y los niños más desfavorecidos, en especial a las víctimas de la guerra y de los desastres, a los que viven en extrema pobreza, a quienes padecen cualquier forma de violencia y explotación, a las niñas y niños afectados por el VIH y a los que sufren alguna discapacidad.

En las situaciones de emergencia y, en coordinación con el sistema de las Naciones Unidas y los organismos humanitarios, ponemos a disposición de las instituciones, organizaciones y comunidades nuestros servicios de respuesta rápida para salvar vidas, aliviar el sufrimiento y proteger a las niñas, niños y adolescentes y a las personas responsables de su cuidado.

Contribuimos a la salud y la nutrición de la infancia, al abastecimiento de agua potable y al saneamiento digno, a la educación básica universal y de calidad así como a la protección de los niños, las niñas y los adolescentes contra la violencia, la explotación y toda forma de maltrato.

Por medio de nuestros programas nacionales de cooperación, promovemos la igualdad de derechos de las mujeres y de las niñas, y apoyamos su plena participación en el desarrollo político, social y económico de sus comunidades.